Tántalo sometió a prueba la sabiduría de los dioses ofreciéndole la carne de su hijo Pélope y por eso fue castigado a sufrir eterna sed y hambre. Los dioses lo maniataron con el agua hasta el cuello en un bosque cuyos árboles, cuajados de frutas, alzaban sus ramas cada vez que Tántalo trataba de alcanzarlas; cuando intentaba sorber el agua, esta se filtraba por la tierra hasta bajar el nivel.
«Burlar lo ineluctable», «detener un suceso en su punto de máxima saturación», cambiar un «suceso que se realiza» por una «duración que se enamora», ¿no constituye acaso un proyecto tantálico?

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